También llamada marca de distribuidor o marca genérica, es la marca perteneciente a una cadena de distribución (generalmente, hiper o supermercado) con la que se venden productos de distintos fabricantes.
El fin de la marcas blancas es conseguir una fidelidad comercial para los productos del comercio.
Algunas ventajas son:
- Normalmente son marcas más baratas,que las marcas que distribuye el fabricante al ahorrar costes en publicidad y promoción.
- En muchos casos, el producto es idéntico al comercializado por marcas líderes pero a un coste inferior.
- El fabricante tiene garantizada la implantación de su producto en un mercado rentable.
Algunos inconvenientes son:
- En ocasiones, los controles de calidad son menos rigurosos o se intenta ahorrar en el género destinado a la marca blanca con el fin de ahorrar costes.
- A pesar de estar comprando el mismo producto de una marca blanca determinada, el producto puede cambiar sin previo aviso de fabricante, con lo que la calidad o sabor puede variar sin que el consumidor lo haya elegido. Estos cambios se pueden notar en un cambio de envase, puesto que al nuevo fabricante puede estar acostumbrado a hacer otros envases distintos, pero otras veces los cambios no se notan a simple vista.
- Se pierde la conexión entre el fabricante y el cliente, tanto como el servicio postventa.
- No es aconsejable para marcas que ocupan gran parte de la cuota del mercado.
La marca blanca ha tenido un gran auge en la distribución alimentaria en los últimos años, pasando en algunos países a superar las ventas de marcas de fabricante. La filosofía que subyace a la misma es el traslado de la confianza del consumidor de un fabricante a una cadena de distribución que merece su aprobación.
Si disfrutaste nuestro artículo, siéntete libre de suscribirte a nuestro feed rss